Equilibristas 2.0. Habitar la incertidumbre: vivienda, juventud y malestar estructural
-д хадгалсан:
Cardá, M., et al., Equilibristas 2.0. Habitar la incertidumbre: vivienda, juventud y malestar estructural. Madrid, Consejo de la Juventud de España - Fad Juventud - Oxfam Intermón, 2026, 38 p.
Ref.
609710
Байршил:
SIIS Archivo / DFB Archivo
Palabras clave:
Juventud, Vivienda, Crisis, Acceso, Precariedad, Factor de riesgo, Evolución, Datos estadísticos, España
Juventud, Vivienda, Crisis, Acceso, Precariedad, Factor de riesgo, Evolución, Datos estadísticos, España
Хураангуй:
Este informe analiza cómo la crisis de la vivienda en España afecta especialmente a la juventud y limita sus posibilidades de emancipación. El aumento del precio de los alquileres, la dificultad para acceder a una vivienda en propiedad, los salarios insuficientes y la precariedad laboral han provocado que cada vez menos jóvenes puedan independizarse y que quienes lo consiguen destinen una parte excesiva de sus ingresos a la vivienda. Esta situación incrementa las desigualdades sociales y económicas, retrasa proyectos de vida como formar una familia o ahorrar y consolida una generación marcada por la incertidumbre y la dependencia del alquiler.<br><br>El estudio también demuestra que estas dificultades materiales tienen un fuerte impacto en el bienestar emocional y la salud mental de la población joven. Las personas con mayores problemas para acceder o mantener una vivienda, que deben compartir piso, vivir con sus familias o realizar grandes sacrificios económicos, presentan niveles más altos de estrés, ansiedad y malestar emocional. En consecuencia, el informe concluye que la crisis de la vivienda no es solo un problema económico, sino también un desafío social y de salud pública, y propone reforzar las políticas de vivienda asequible, mejorar las condiciones laborales y ampliar los servicios de atención a la salud mental para favorecer la autonomía y la calidad de vida de la juventud.
Este informe analiza cómo la crisis de la vivienda en España afecta especialmente a la juventud y limita sus posibilidades de emancipación. El aumento del precio de los alquileres, la dificultad para acceder a una vivienda en propiedad, los salarios insuficientes y la precariedad laboral han provocado que cada vez menos jóvenes puedan independizarse y que quienes lo consiguen destinen una parte excesiva de sus ingresos a la vivienda. Esta situación incrementa las desigualdades sociales y económicas, retrasa proyectos de vida como formar una familia o ahorrar y consolida una generación marcada por la incertidumbre y la dependencia del alquiler.<br><br>El estudio también demuestra que estas dificultades materiales tienen un fuerte impacto en el bienestar emocional y la salud mental de la población joven. Las personas con mayores problemas para acceder o mantener una vivienda, que deben compartir piso, vivir con sus familias o realizar grandes sacrificios económicos, presentan niveles más altos de estrés, ansiedad y malestar emocional. En consecuencia, el informe concluye que la crisis de la vivienda no es solo un problema económico, sino también un desafío social y de salud pública, y propone reforzar las políticas de vivienda asequible, mejorar las condiciones laborales y ampliar los servicios de atención a la salud mental para favorecer la autonomía y la calidad de vida de la juventud.