CONTINUITY AND CHANGE IN THE USE OF RESIDENTIAL SERVICES BY ADULTS WITH INTELLECTUAL DISABILITY: THE ABERDEEN COHORT AT MID-LIFE
Salvato in:
MAY, D., HOGG, J., CONTINUITY AND CHANGE IN THE USE OF RESIDENTIAL SERVICES BY ADULTS WITH INTELLECTUAL DISABILITY: THE ABERDEEN COHORT AT MID-LIFE. JOURNAL OF INTELLECTUAL DISABILITY RESEARCH, Vol. 44, no. 1 (2000), p. 68-80.
Ref.
85619
Localizzazione:
SIIS R.104
Palabras clave:
Adultos, Discapacidad intelectual, Estudio longitudinal, Residencias, Situación familiar, Soluciones residenciales, Utilización de servicios
Adultos, Discapacidad intelectual, Estudio longitudinal, Residencias, Situación familiar, Soluciones residenciales, Utilización de servicios
Abstract:
Los servicios para personas con discapacidad han cambiado profundamente en los últimos 20 años, pero ¿hasta qué punto han influido estos cambios en la vida de las personas con discapacidad?. Este estudio ha comparado la situación de una cohorte de personas con discapacidad mental de Escocia a finales de los 70 y en nuestros días. El cambio más significativo es la extensión de los servicios comunitarios, cuyos usuarios, dentro de esa cohorte, se multiplicaron por cuatro durante esos 20 años. De hecho, en la actualidad, el 75% de quienes viven fuera de su domicilio lo hacen en equipamientos comunitarios. Sin embargo, la mitad de quienes en 1979 vivían en residencias o en el domicilio de sus padres siguen hoy en la misma situación.
Los servicios para personas con discapacidad han cambiado profundamente en los últimos 20 años, pero ¿hasta qué punto han influido estos cambios en la vida de las personas con discapacidad?. Este estudio ha comparado la situación de una cohorte de personas con discapacidad mental de Escocia a finales de los 70 y en nuestros días. El cambio más significativo es la extensión de los servicios comunitarios, cuyos usuarios, dentro de esa cohorte, se multiplicaron por cuatro durante esos 20 años. De hecho, en la actualidad, el 75% de quienes viven fuera de su domicilio lo hacen en equipamientos comunitarios. Sin embargo, la mitad de quienes en 1979 vivían en residencias o en el domicilio de sus padres siguen hoy en la misma situación.