Coordinación sanitaria: un reto para el Sistema Nacional de Salud. Informe SESPAS 2026
Saved in:
Coronado, V., et al., Coordinación sanitaria: un reto para el Sistema Nacional de Salud. Informe SESPAS 2026. Gaceta Sanitaria, vol. 40, supl. 1, 2026, 5 p.
Ref.
609294
Location:
SIIS Archivo (R. 1697) / DFB Archivo
Palabras clave:
Salud, Características sistema, Coordinación, Atención sociosanitaria, Barreras, Recomendaciones, España
Salud, Características sistema, Coordinación, Atención sociosanitaria, Barreras, Recomendaciones, España
Abstract:
El Sistema Nacional de Salud español, basado en la universalidad y la equidad, afronta retos estructurales derivados del envejecimiento poblacional, el aumento de la cronicidad y la fragmentación del sistema de cuidados. Esta fragmentación constituye su principal debilidad y afecta especialmente a personas con patologías complejas, caracterizadas por multimorbilidad y necesidades de cuidados sanitarios y sociales. Aunque en las últimas décadas se han impulsado iniciativas de integración asistencial, como las Organizaciones Sanitarias Integradas del País Vasco y Cataluña, sus resultados han sido desiguales y, en muchos casos, limitados. El artículo sostiene que el problema central no radica en la falta de estructuras organizativas, sino en el desajuste entre los modelos de coordinación existentes y las necesidades reales de las personas, y plantea cuatro tesis principales. Primero, la coordinación debe adaptarse al nivel de complejidad clínica, social y de cuidados, evitando enfoques uniformes poco eficaces para los grupos más vulnerables. Segundo, es necesario actuar sobre las barreras estructurales persistentes, como los sistemas de financiación desalineados y las jerarquías profesionales. Tercero, los facilitadores de la coordinación deben ser específicos, operativos, evaluables y sostenibles, evitando transferir soluciones entre contextos sin una adecuada adaptación. Por último, se subraya la importancia de definir con claridad los roles profesionales clave. En conjunto, el texto propone avanzar hacia un modelo de coordinación centrado en las personas, que reconozca la complejidad, refuerce la atención primaria y contribuya a mejorar los resultados en salud y la equidad del sistema.
El Sistema Nacional de Salud español, basado en la universalidad y la equidad, afronta retos estructurales derivados del envejecimiento poblacional, el aumento de la cronicidad y la fragmentación del sistema de cuidados. Esta fragmentación constituye su principal debilidad y afecta especialmente a personas con patologías complejas, caracterizadas por multimorbilidad y necesidades de cuidados sanitarios y sociales. Aunque en las últimas décadas se han impulsado iniciativas de integración asistencial, como las Organizaciones Sanitarias Integradas del País Vasco y Cataluña, sus resultados han sido desiguales y, en muchos casos, limitados. El artículo sostiene que el problema central no radica en la falta de estructuras organizativas, sino en el desajuste entre los modelos de coordinación existentes y las necesidades reales de las personas, y plantea cuatro tesis principales. Primero, la coordinación debe adaptarse al nivel de complejidad clínica, social y de cuidados, evitando enfoques uniformes poco eficaces para los grupos más vulnerables. Segundo, es necesario actuar sobre las barreras estructurales persistentes, como los sistemas de financiación desalineados y las jerarquías profesionales. Tercero, los facilitadores de la coordinación deben ser específicos, operativos, evaluables y sostenibles, evitando transferir soluciones entre contextos sin una adecuada adaptación. Por último, se subraya la importancia de definir con claridad los roles profesionales clave. En conjunto, el texto propone avanzar hacia un modelo de coordinación centrado en las personas, que reconozca la complejidad, refuerce la atención primaria y contribuya a mejorar los resultados en salud y la equidad del sistema.