MECANISMOS REPARADORES NEURONALES EN LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER
Gardado en:
URDANETA, E., ET AL., MECANISMOS REPARADORES NEURONALES EN LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER. REVISTA ESPAÑOLA DE GERIATRIA Y GERONTOLOGIA, Vol. 41, no. EXTR.2 (2006), p. 74-80.
Ref.
158702
Localización:
SIIS R.355 Archivo
Palabras clave:
Alimentación, Demencia, Enfermedad de Alzheimer, Fármacos, Neurolépticos, Neurología, Personas mayores, Tratamiento
Alimentación, Demencia, Enfermedad de Alzheimer, Fármacos, Neurolépticos, Neurología, Personas mayores, Tratamiento
Resumo:
La enfermedad de Alzheimer (EA) es el tipo de demencia más frecuente y afecta a unos 15 millones de personas en el mundo. A pesar de su alta incidencia, aún no disponemos de un método de diagnóstico claro, eficaz y excluyente para esta afección. En la actualidad éste se realiza con precaución tras la observación de una serie de síntomas, entre los que se encuentran la pérdida de memoria, alteraciones en el lenguaje, etc. En cuanto al tratamiento de la EA, en los últimos años están adquiriendo importancia otros abordajes de tipo no farmacológicos como es la rehabilitación neuronal. Este tratamiento es un proceso terapéutico altamente individualizado, específicamente desarrollado para resolver las necesidades del paciente y está basado en la plasticidad del cerebro. De la misma manera, se conoce que la nutrición desempeña un papel muy relevante en el desarrollo de numerosas afecciones, incluidas las enfermedades neurodegenerativas. Son muchas las evidencias que sustentan la idea de la participación del estrés oxidativo en el desarrollo de la EA y en los procesos apoptóticos que se deriven de ella. En este sentido, el consumo de antioxidantes, en la dieta o a través de suplementos dietéticos, parece ser neuroprotector y puede mitigar el declive cognitivo. Ambas terapias (farmacológica y no farmacológica) comparten los mismos objetivos: retrasar el deterioro, recuperar funciones perdidas o mantenerlas conservadas y mejorar la calidad de vida.
La enfermedad de Alzheimer (EA) es el tipo de demencia más frecuente y afecta a unos 15 millones de personas en el mundo. A pesar de su alta incidencia, aún no disponemos de un método de diagnóstico claro, eficaz y excluyente para esta afección. En la actualidad éste se realiza con precaución tras la observación de una serie de síntomas, entre los que se encuentran la pérdida de memoria, alteraciones en el lenguaje, etc. En cuanto al tratamiento de la EA, en los últimos años están adquiriendo importancia otros abordajes de tipo no farmacológicos como es la rehabilitación neuronal. Este tratamiento es un proceso terapéutico altamente individualizado, específicamente desarrollado para resolver las necesidades del paciente y está basado en la plasticidad del cerebro. De la misma manera, se conoce que la nutrición desempeña un papel muy relevante en el desarrollo de numerosas afecciones, incluidas las enfermedades neurodegenerativas. Son muchas las evidencias que sustentan la idea de la participación del estrés oxidativo en el desarrollo de la EA y en los procesos apoptóticos que se deriven de ella. En este sentido, el consumo de antioxidantes, en la dieta o a través de suplementos dietéticos, parece ser neuroprotector y puede mitigar el declive cognitivo. Ambas terapias (farmacológica y no farmacológica) comparten los mismos objetivos: retrasar el deterioro, recuperar funciones perdidas o mantenerlas conservadas y mejorar la calidad de vida.