NUTRICION EN EL ANCIANO HOSPITALIZADO
Saved in:
MATIA, P., CUESTA, F.M., NUTRICION EN EL ANCIANO HOSPITALIZADO. REVISTA ESPAÑOLA DE GERIATRIA Y GERONTOLOGIA, Vol. 41, no. 6 (2006), p. 340-356.
Ref.
158683
Location:
SIIS R.355 Archivo
Palabras clave:
Dieta, Ética, Evaluación, Factor de riesgo, Hospital, Intervención, Literatura científica, Malnutrición, Nutrición, Personas mayores, España, Comunidad de Madrid
Dieta, Ética, Evaluación, Factor de riesgo, Hospital, Intervención, Literatura científica, Malnutrición, Nutrición, Personas mayores, España, Comunidad de Madrid
Abstract:
La desnutrición calórico-proteica es frecuente en el anciano hospitalizado. La presencia de este diagnóstico condiciona el pronóstico clínico, así que su detección y tratamiento parecen prioritarios en el plan terapéutico del paciente. Todos los hospitales deberían implantar sistemas de cribado sistemático de desnutrición asociado a un plan de cuidados. Algunas estrategias útiles para mejorar la situación nutricional del anciano son: la modificación de la dieta hospitalaria, incluidas las comidas de alta densidad calórico-proteica, y la utilización de medidas de soporte nutricional, como el suplemento oral o enteral, la nutrición enteral y la nutrición parenteral. En el artículo se repasa desde la evidencia disponible hasta los beneficios que pueden esperarse de todas estas alternativas. Son necesarios más estudios de calidad para responder a los interrogantes del efecto sobre episodios importantes, como capacidad funcional y calidad de vida. Las evidencias en diagnósticos específicos llevan a concretar en mayor medida las ventajas atribuibles a cada posibilidad nutricional.
La desnutrición calórico-proteica es frecuente en el anciano hospitalizado. La presencia de este diagnóstico condiciona el pronóstico clínico, así que su detección y tratamiento parecen prioritarios en el plan terapéutico del paciente. Todos los hospitales deberían implantar sistemas de cribado sistemático de desnutrición asociado a un plan de cuidados. Algunas estrategias útiles para mejorar la situación nutricional del anciano son: la modificación de la dieta hospitalaria, incluidas las comidas de alta densidad calórico-proteica, y la utilización de medidas de soporte nutricional, como el suplemento oral o enteral, la nutrición enteral y la nutrición parenteral. En el artículo se repasa desde la evidencia disponible hasta los beneficios que pueden esperarse de todas estas alternativas. Son necesarios más estudios de calidad para responder a los interrogantes del efecto sobre episodios importantes, como capacidad funcional y calidad de vida. Las evidencias en diagnósticos específicos llevan a concretar en mayor medida las ventajas atribuibles a cada posibilidad nutricional.