ESTADO ACTUAL Y ANALISIS PROSPECTIVO SOBRE LAS PERSONAS MAYORES Y LAS PERSONAS DEPENDIENTES EN ESPAÑA PROCEDENTES DE LA UNION EUROPEA
Guardat en:
FERNANDEZ, M., ESTADO ACTUAL Y ANALISIS PROSPECTIVO SOBRE LAS PERSONAS MAYORES Y LAS PERSONAS DEPENDIENTES EN ESPAÑA PROCEDENTES DE LA UNION EUROPEA. Madrid, MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES. IMSERSO, 2006, 352 p.
Ref.
144479
Localització:
DFB Archivo
Palabras clave:
Atención domiciliaria, Centros de día, Cobertura, Cuidados de larga duración, Datos estadísticos, Demografía, Dependencia, Discapacidad, Efectos, Estudio prospectivo, Migración, Minorías, Personas mayores, Residencias, Utilización de servicios, España, Panorama internacional
Atención domiciliaria, Centros de día, Cobertura, Cuidados de larga duración, Datos estadísticos, Demografía, Dependencia, Discapacidad, Efectos, Estudio prospectivo, Migración, Minorías, Personas mayores, Residencias, Utilización de servicios, España, Panorama internacional
Resum:
España sirve desde hace muchos años como lugar de retiro a muchas personas mayores procedentes de otros lugares de Europa. Ante la implantación de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a Personas en Situación de Dependencia, el IMSERSO ha considerado necesario realizar un estudio para conocer la futura demanda de prestaciones de dependencia por parte de este colectivo. Según datos censales, en 2006, en nuestro país, había 97.753 ancianos procedentes de otros Estados miembros de la Unión Europea y se prevé un aumento de esa cifra. Que un número importante de estas personas solicitara prestaciones por dependencia en España –algo a lo que tienen derecho, de acuerdo con las normas comunitarias– podría originar, en principio, un grave problema financiero. No obstante, señalan los autores, cuando el ciudadano extranjero proviene de un país con seguro de dependencia (la mayoría de los europeos), el Estado español queda eximido del pago de prestaciones económicas y tiene garantizado el reembolso de las prestaciones en especie. Por otro lado, añaden, parece haber un ‘efecto retorno’ entre los extranjeros que, alcanzada cierta edad, tienden a volver a su país de origen. Por ambas razones, concluyen los autores, los costes sociosanitarios de estas personas no constituyen hoy día motivo de alarma.
España sirve desde hace muchos años como lugar de retiro a muchas personas mayores procedentes de otros lugares de Europa. Ante la implantación de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a Personas en Situación de Dependencia, el IMSERSO ha considerado necesario realizar un estudio para conocer la futura demanda de prestaciones de dependencia por parte de este colectivo. Según datos censales, en 2006, en nuestro país, había 97.753 ancianos procedentes de otros Estados miembros de la Unión Europea y se prevé un aumento de esa cifra. Que un número importante de estas personas solicitara prestaciones por dependencia en España –algo a lo que tienen derecho, de acuerdo con las normas comunitarias– podría originar, en principio, un grave problema financiero. No obstante, señalan los autores, cuando el ciudadano extranjero proviene de un país con seguro de dependencia (la mayoría de los europeos), el Estado español queda eximido del pago de prestaciones económicas y tiene garantizado el reembolso de las prestaciones en especie. Por otro lado, añaden, parece haber un ‘efecto retorno’ entre los extranjeros que, alcanzada cierta edad, tienden a volver a su país de origen. Por ambas razones, concluyen los autores, los costes sociosanitarios de estas personas no constituyen hoy día motivo de alarma.