DEBATE: DISCAPACIDAD, CIUDADANIA Y SOLIDARIDAD
Guardat en:
VARIOS AUTORES, DEBATE: DISCAPACIDAD, CIUDADANIA Y SOLIDARIDAD. TEMAS PARA EL DEBATE, no. 102 (2003), p. 23-53.
Ref.
119593
Localització:
SIIS R.1226
Palabras clave:
Calidad de vida, Ciudadanía, Datos estadísticos, Discapacidad, Igualdad de oportunidades, Inclusión educativa, Inclusión laboral, Inclusión social, ONCE, Políticas públicas, Programas europeos, Recomendaciones, Tendencias, España, Panorama internacional
Calidad de vida, Ciudadanía, Datos estadísticos, Discapacidad, Igualdad de oportunidades, Inclusión educativa, Inclusión laboral, Inclusión social, ONCE, Políticas públicas, Programas europeos, Recomendaciones, Tendencias, España, Panorama internacional
Resum:
Los discapacitados constituyen uno de los grupos sociales más vulnerables. Por ello, los poderes públicos deben hacer un esfuerzo para que puedan ejercer todos sus derechos ciudadanos con la misma plenitud que los demás. Pese a la importancia cualitativa y cuantitativa que representa el mundo de la discapacidad, se siguen manteniendo modelos basados en el asistencialismo, cundo lo que se precisa es un modelo integrador y participativo que dé respuestas sociales a los ciudadanos que tienen alguna discapacidad. Hay de desterrar cualquier signo de discriminación y ofrecer a las personas con discapacidad la posibilidad de organizar su futuro participando plenamente en la construcción del mismo. Es fundamental la integración desde la escuela, porque la educación constituye uno de los mejores instrumentos, y con ella se debe capacitar a los ciudadanos para enfrentarse a la vida de una forma más segura y más autónoma. Si no se hace el esfuerzo social necesario para garantizar el pleno ejercicio de los derechos de las personas discapacitadas se corre el riesgo de empujar hacia la exclusión social a estos ciudadanos.
Los discapacitados constituyen uno de los grupos sociales más vulnerables. Por ello, los poderes públicos deben hacer un esfuerzo para que puedan ejercer todos sus derechos ciudadanos con la misma plenitud que los demás. Pese a la importancia cualitativa y cuantitativa que representa el mundo de la discapacidad, se siguen manteniendo modelos basados en el asistencialismo, cundo lo que se precisa es un modelo integrador y participativo que dé respuestas sociales a los ciudadanos que tienen alguna discapacidad. Hay de desterrar cualquier signo de discriminación y ofrecer a las personas con discapacidad la posibilidad de organizar su futuro participando plenamente en la construcción del mismo. Es fundamental la integración desde la escuela, porque la educación constituye uno de los mejores instrumentos, y con ella se debe capacitar a los ciudadanos para enfrentarse a la vida de una forma más segura y más autónoma. Si no se hace el esfuerzo social necesario para garantizar el pleno ejercicio de los derechos de las personas discapacitadas se corre el riesgo de empujar hacia la exclusión social a estos ciudadanos.